1218 drones en la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Invierno

1218 drones en la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Invierno

La originalidad y la espectacularidad son dos de los rasgos más buscados en las ceremonias de inauguración de eventos deportivo. Por eso, durante el arranque de las Olimpiadas de Invierno que tuvieron PyeongChang (Corea del Sur) se recurrió a la versatilidad de los drones para hacer algo nunca visto antes. De hecho, se registró un nuevo récord mundial con hasta 1219 en funcionamiento simultáneo, que en un principio formaban la figura de un deportista practicando snowboard para luego transformarse en los cinco anillos olímpicos.

Lo cierto es que había prevista otro despliegue técnico para aumentar la espectacularidad del evento, pero tuvo que cancelarse por “problemas de logística”. Se esperaba que Intel, la responsable del acontecimiento, lanzara al aire otros 300 drones para cerrar la ceremonia a lo grande. A pesar de que no se pudo llevar a cabo ese plan, la clara apuesta por los drones en un evento de semejante magnitud nos demuestra la importancia que están adquiriendo los drones en diferentes sectores. En este caso, el del entretenimiento, nos encontramos con un ámbito aún por explotar, ya que generalmente los drones se utilizan con fines más propios del trabajo diario o la inspección de terrenos.

Las ventajas de los drones

Las numerosas ventajas que ofrece el uso de drones respecto a otros dispositivos nos hace pensar que su relevancia irá en aumento y que este no será el único momento con todas las miradas puestas en que se usará esta tecnología. Lo más habitual es verlos combinados con cámaras de vídeo o fotografía, que permiten captar imágenes y perspectivas a las que el ojo humano no está acostumbrado. Los responsables de los Juegos Olímpicos eran conscientes del impacto que generan los drones y la verdad es que acertaron porque consiguieron que el vídeo se hiciera viral.

Es una pena que no pudiéramos disfrutar al completo del espectáculo que habían ideado, pero era una apuesta arriesgada y dar un paso atrás fue la mejor opción. Mediante el uso de un software de diseño especializado, se asigna un píxel a cada dron para generar una animación donde el lienzo es el cielo de noche y los drones funcionan a modo de luces o estrellas. Sin duda, una manera muy original y espectacular de darle una vuelta de tuerca al potencial de estos dispositivos, que convirtieron PyeongChang en la capital mundial de los drones con un acontecimiento de un gran impacto mundial.